miércoles, 6 de agosto de 2008

La niña perdida en una ciudad descubierta



OH dulce niña
Corrompida en una ciudad descubierta,
Venerando por demás a tu prójimo,
Tan desdichada y solitaria.

Cansada del sistema y sus reglas,
Bailas en obscenos y desesperados deseos.
Dulces colmillos a la huida de la luz renaciente.
Palpitas la luna y toda su evocación.

Ojos extraños con raras miradas
Y orgías que agradecen a tu dolor.
En la lluvia gimoteas suplicando
Al individuo que alguna vez te vio llegar.

Conspirando delicados pasos,
Con gentileza reís y callas.
Los océanos brotan flores
Y la muerte goza distante y calmada.

Tan libre y maniática,
En carnavales no te permiten pensar.
Estas perdida dulce niña,
En extrañas y pervertidas miradas.

“Sálvame Jesús, sálvame”
Suplicas al despertar,
Apagas la luz y lloras
Porque, simplemente, estas perdida dulce niña,
Perdida en una ciudad desnuda.

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