Los tiempos son extrañas voces,
Palpitando, gritando, agotando segundo a minuto.
Prevalecemos con incertidumbres
Vulnerables a la pura certeza.
Como un actor enardecido
Me despojo de mi cuadro,
Contemplando el aniquilamiento de la realidad,
Donde no hay dobles, ni principal.
Indagamos a la esencia junto a la verdad,
Cultivamos la esperanza y la despilfarramos fantaseándola.
Existimos para el pecado y para ser indultados,
Vivimos para morir y para morir viviendo.
Extraviamos nuestras mentes
Hacia el más insondable océano,
Ocultando o demostrando
Lo que en realidad sabemos.
Caballos galopeando de madrugada
Por las agudas calles desconsoladas,
Los lobos han despojado al rey de la selva
Y esperan usurpar su trono.
Algunos hacen filas, otros sacan boletos
Y nosotros disfrutamos del caos de su existencia.
Bailamos e imploramos,
"Queremos al mundo y lo queremos ahora".
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario